Quiénes somos

La Fundación

Somos un equipo interdisciplinario comprometido con la promoción de la cultura, la educación y el desarrollo comunitario, trabajando con una mirada ética, territorial y transformadora.

Consejo administrativo

Un grupo de profesionales que aporta experiencia, visión estratégica y compromiso institucional para garantizar la transparencia, la sostenibilidad y el cumplimiento de los objetivos fundacionales.

Orígenes: el inicio de un recorrido

Fundación La Balandra es una organización cultural dedicado a difundir, enseñar y acompañar la creación de literatura argentina y latinoamericana. Su historia no responde a un plan institucional cerrado, sino a un recorrido sostenido en el tiempo, nacido del oficio de escribir y expandido hacia la construcción de una comunidad activa de escritores, lectores, docentes, editores y trabajadores de la cultura.

El oficio de escribir como punto de partida

Antes de ser revista y mucho antes de convertirse en Fundación, La Balandra fue una inquietud: la necesidad de generar un espacio donde la literatura pudiera pensarse desde adentro, desde el trabajo concreto de quienes escriben. El proyecto buscó correrse del lugar de la consagración y la crítica distante para enfocarse en los procesos, las dificultades y las decisiones formales y materiales que atraviesa la escritura.
La literatura apareció como un campo atravesado por condiciones sociales, económicas y simbólicas, y no como una práctica aislada. Esta perspectiva, heredera de una formación sociológica, permitió que La Balandra abordara temas poco transitados hasta entonces: la corrección, la edición, la traducción, la circulación, la publicación y la supervivencia económica de quienes escriben.
Desde el inicio, el nombre La Balandra condensó una forma de entender la literatura como un movimiento colectivo.

La revista La Balandra (2011–2018)

En 2011 se publicó el primer número de la revista La Balandra. El formato permitió condensar reflexión, ficción, entrevista y debate en un mismo objeto cultural, generando continuidad y comunidad.
Cada número funcionó como una unidad temática orientada a intervenir en discusiones concretas del campo literario.
Entre 2011 y 2018 se editaron catorce números coleccionables dedicados a temas centrales como derechos de autor, editoriales independientes, el oficio de traducir, la tarea de corrección, la edición de libros, su circulación y mercado editorial. En 2013, la revista fue reconocida por el Fondo Nacional de las Artes como una de las mejores publicaciones culturales del país.
Durante esa etapa, La Balandra reunió a escritores consagrados y emergentes en un espacio de intercambio horizontal, donde el prestigio convivió con la reflexión y la transmisión del oficio.

De la revista a la Fundación

Con el crecimiento de la comunidad y los límites propios del formato papel, el proyecto comenzó a transformarse. La Balandra dejó de ser solo una revista para convertirse en un espacio de formación, encuentro y producción cultural, integrando lo físico con lo digital y articulando propuestas tanto presenciales como virtuales.
En 2019 se institucionalizó como Fundación La Balandra, ampliando su alcance y consolidando una estructura capaz de sostener actividades educativas, concursos, plataformas digitales y proyectos editoriales.

Nuevos desafíos

Azimut – Portal literario: lanzado en 2024, funciona como un vector para la crítica, el análisis y el debate en torno a la literatura contemporánea.
Libros Activos: creado en 2026 junto a FALPA, es un ámbito virtual que conecta librerías, editoriales, autores y lectores, fortaleciendo la circulación del libro.
Registro de Escritores Argentinos: reúne y visibiliza trayectorias y obras de escritores de todo el país, fortaleciendo la memoria cultural y el acceso a la información. A partir de este entramado nace el Círculo de Autores, un espacio de intercambio, aprendizaje y vinculación active dentro de nuestra comunidad de escritores.
Red Nacional de Clubes de Lectura: Es un proyecto que conecta espacios culturales, fortalece la presencia de la lectura colectiva y acompaña su desarrollo en todo el país. Este emprendimiento reúne y asiste a los cientos de espacios de lectura existentes en distintas regiones.

Nuevos desafíos

¿Cómo fue tu primer acercamiento a la literatura y a la escritura?

Desde chico leía mucho. Creo que era una manera de rellenar los tiempos de ocio forzado que tenía mi infancia, en Gualeguaychú. Con el tiempo se convirtió en una adicción que me llevó, a los once años, a ir por mi cuenta a la biblioteca pública a buscar libros. Después de ese día, en el que regresé a mi casa con un ejemplar del Quijote y una versión para adultos de Las Mil y una Noches, mis viajes en busca de libros fueron una constante y la lectura, desde entonces, ocupó un lugar prioritario en mi vida.

¿Pensás que estudiar sociología influyó en tu manera de pensar la literatura?

Mi primera opción no fue sociología: hice el ingreso a Ciencias Económicas y estuve dos años. Me iba bien, pero no me conformaba. Dentro de la carrera había materias de “sociales” y allí fue donde accedí a lecturas interesantes que me cuestionaron la elección. Me hizo reflexionar que podía estudiar lo que realmente me gustaba. La sociología te da una visión del mundo distinta, un sesgo: ves la interacción humana dentro de un juego de roles que se puede interpretar. Se pierde la visión ingenua de las relaciones sociales. Eso funciona muy bien cuando vas a escribir ficción literaria; creo que mejora la intuición normal que tiene todo narrador.

La revista, y luego la Fundación, llevan el nombre La Balandra. ¿Cuál es la historia detrás de ese nombre?

Comencé a escribir cosas sueltas y a darlas a leer a mis allegados. Me fueron haciendo críticas que me condujeron a querer formarme más. Eso me llevó a Casa de Letras, donde hice un curso de dos años. Después, y durante ocho años, escribí y edité tres libros de cuentos y tres novelas. Fue en esa época que me choqué con la dificultad para publicar y difundir mi obra. Como todos los escritores noveles, me sentí frustrado. Entonces se me ocurrió que se podía crear una revista dedicada a este tipo de lector/escritor, que le permitiera mejorar sus habilidades en el oficio y difundir su trabajo. Así surgió La Balandra, que, por lo que tengo entendido, fue la única revista en habla hispánica que tomó el tema del oficio como su métier. En cuanto al nombre, surge de un cuento que escribí que refiere al viaje que realiza una familia a través del río Uruguay. La embarcación en la que se hace la travesía se llamaba la Balandra; nombre tomado del pequeño carguero que perteneció a mi abuelo y con el recorría el río Uruguay desde Gualeguaychú a Buenos Aires.

¿Por qué empezar por una revista?

La idea siempre fue generar una publicación que pudiera nuclear a la comunidad de escritores –fiel a la tradición de revistas anteriores–, pero que hiciera hincapié en la formación y difusión de obras inéditas. El proyectó creció más allá de lo esperado. Comenzó a tener gran repercusión y aceptación entre los escritores y el periodismo especializado. En definitiva, resultó una revista que dio visibilidad al trabajo de muchos autores que luego se consagraron en el ámbito literario local.

¿Cuándo decidiste dar el salto y transformar la revista en una Fundación?

En 2018. Sentí que la revista tenía un alcance limitado respecto de los objetivos que me había trazado: la formación de una comunidad literaria. Tenía el deseo de ir por más y adecuarme a los nuevos tecnológicos. Eso derivó en la creación de la Fundación, que rápidamente sirvió como plataforma para el desarrollo de distintas actividades: concursos, talleres de lecturas, cursos de escrituras; un espacio de encuentro y debate del oficio. Inicialmente tuve el apoyo de Maumy González, quien hasta ese momento estaba a cargo de la difusión y luego de Gastón Fiorda, quien hoy es el secretario ejecutivo.

¿Qué lugar crees que ocupa la Fundación La Balandra en este momento?

Creo que contribuye a la preservación de la literatura, desde el fomento del oficio de la escritura y el hábito de la lectura frente a una realidad que conspira contra su desarrollo. Pone en valor la condición humana, las interacciones sociales y la búsqueda de sentido, lo que en la actualidad es casi gesto contracultural.

Picture of Carlos Costa

Carlos Costa

Nació en 1948 en Gualeguaychú (Argentina). Reside en Buenos Aires desde 1966. Ha publicado dos volúmenes de cuentos, En saco ajeno (Secretaría de Cultura, Municipalidad de Gualeguaychú, 2007) y El otro jardín (Simurg, 2008). La novela Marcapasos (Simurg, 2012), reeditada en 2017, fue finalista del “Premio Internacional Letras Sur”, organizado por El Ateneo en 2011. Al margen del cielo (Simurg, 2015) y Sobrevida (Simurg, 2017). En la primavera del 2011 inició la edición de la revista literaria La Balandra, como responsable ejecutivo, sosteniendo su publicación regular hasta noviembre del 2018. En octubre de 2019 creó la Fundación La Balandra con el objetivo promover el oficio de la narrativa, difundir la obra de escritores y promover su lectura.
Su obra puede conocerse en: www.costacarlos.com.ar

Picture of Gastón Fiorda

Gastón Fiorda

Es escritor, periodista y licenciado en Filosofía. Realizó una maestría en Derechos Humanos y un doctorado en la Facultad de Ciencias Sociales (Universidad de Buenos Aires). Es coordinador general de la Fundación La Balandra. En el ámbito académico integra el equipo de investigación del Este Asiático [GEA] del Instituto Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales [UBA] y es investigador del Centro de Estudios en Política de Estados y Sociedad [CEPES]. Publicó la novela Borges y el Pacto Sur, traducida al griego, y el libro de ensayo Vietnam, genealogía de la resistencia.

Picture of Hernán Carbonel

Hernán Carbonel

Colabora con La Gaceta Literaria y la revista Acción. Da talleres de lectura, y produce y conduce programas de radio, y lleva adelante un club de lectura. Publicó los libros Antiguos dueños de la tierra, El chico que no crecía y otros cuentos y El caso Arroyo Dulce. Ha colaborado en varios medios gráficos y digitales, y algunos cuentos suyos fueron publicados en diversas antologías.
Es Responsable de Contenidos en Fundación La Balandra.

Picture of  Paula Ailén Serricchio

Paula Ailén Serricchio

Es Licenciada en Comunicación Social, con especialización en periodismo general y deportivo. Actualmente, es Asistente en el Área de Comunicación de Fundación La Balandra, donde colabora en la gestión de métricas de redes sociales, sector de prensa y redacción de notas para la página web.

Picture of Walter Pacenza

Walter Pacenza

Nació en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es Licenciado en comunicación visual, egresado en la Universidad de Buenos Aires (FADU). Además de formar parte del área de Diseño y Contenidos Audiovisuales de la Fundación La Balandra, dirige Endogroup, una productora de eventos artísticos, que a través de ejercicios lúdicos y teatrales, se dedica al Coaching & Desarrollo de Liderazgo para empresas y/o equipos de trabajo.

Picture of Cecilia Muzzioli

Cecilia Muzzioli

Es periodista, estudió Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario. Desde hace más de 20 años es productora de contenidos en medios gráficos, radiales y digitales. Se desempeña en el área de comunicación y de gestión de actividades de La Fundación La Balandra.

Picture of Milton Guzzo

Milton Guzzo

Es estudiante de Antropología social y cultural en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Colabora con la fundación en el área administrativa.

Picture of Valeria Vizzón

Valeria Vizzón

Es editora, egresada de la Universidad de Buenos Aires. Se desempeñó como jefa de redacción en Impresiones Newgate, editorial especializada en viajes y como colaboradora en las revistas Lugares, Brando, Travesías, y en el suplemento Turismo del diario Perfil. Durante los últimos años se dedicó al mundo de la literatura infantil y juvenil, promoviendo lecturas y visitas de autores en instituciones educativas de la zona norte y oeste de la provincia de Buenos Aires. En 2022 abrió la librería Nueva Paradoja en Salto, provincia de Buenos Aires.

Picture of María Manuela Álvarez Buccolini

María Manuela Álvarez Buccolini

Nació en Salto, provincia de Buenos Aires, en 1984. Es Licenciada en Ciencias Sociales y Humanidades, con Especialidad en Comunicación Digital Audiovisual. Certificada en Género, Periodismo y Tics. Desempeña tareas en el área de Diseño UX UI, diseño de interfaces, y creación de sitios web bajo el entorno de Wordpress. Colabora con Fundación La Balandra en la gestión del sitio web.