¿Para qué una fundación?

Por Carlos Costa

Carlos CostaCreé la Fundación La Balandra con la intención de llevar adelante por otros medios y de forma más amplia los objetivos que hace ocho años dieron lugar a la publicación de la revista La Balandra. En forma sintética, buscaba promover el ejercicio de la narrativa y difundir su producción. Por eso, el espíritu de la fundación continúa siendo empoderar a quienes ejercen la narrativa como un oficio por sobre los obstáculos que la dura realidad impone.

Que la revista La Balandra haya dejado de publicarse, por ahora, responde a dos causas: la primera es naturalmente una cuestión de recursos, y en ese sentido confío en que la fundación sea un medio para que más adelante podamos reponer este hermoso producto en manos de los amantes del papel; la segunda, la más profunda, es el enorme cambio tecnológico que ha vuelto ineficiente al papel como medio de difusión de la producción narrativa, al menos en el caso de este tipo de revista. 

Es imposible llegar a  una cantidad significativa de lectores y mucho menos interactuar con ellos en un tiempo real, como para que la revista sea útil a sus fines y además tenga un valor participativo que la sustraiga de la condición de producto endogámico.  Esto no quita valor a lo que ya se ha hecho, pero si nos pone ante el gran desafío de ejercitar a través de nuevos formatos el poder de la imaginación.  

La primera acción de la Fundación La Balandra está dirigida a generar un puente entre  narradores y lectores, para ello hemos creado este sitio web donde se podrá encontrar una selección de las notas que fueron publicadas en la revista La Balandra,  también nuevos contenidos de interés para los amantes del oficio. Este es un espacio pensado para permitir la participación colectiva. Un lugar desde donde apoyar y coordinar proyectos que quienes quieran participar nos propongan, evaluemos y decidamos sumar. 

Quienes formamos parte de la Fundación La Balandra sabemos que lograr los fines propuestos nos llevará por aguas difíciles de navegar, pero estamos convencidos de que podremos hacerlo. Por supuesto, toda actividad demanda recursos humanos y económicos, confiamos en que quienes nos han seguido hasta ahora continuarán apoyándonos y que también habrá otros que se irán sumando. La invitación está hecha. Sean todos bienvenidos.