Lecturas: Oeste

Por Diego M. Herrera

Lecturas: OesteHoracio está muerto, eso deja a Elsa por primera vez sola desde que se casó, hace más de medio siglo. Así arranca Oeste (Editorial Conejos, 2019), primera novela de Silvina Gruppo. La protagonista, después de enterrar a su marido, regresa al hogar a sumergirse en los recuerdos de una vida compartida. Pero vuelve a una casa que ahora es suya, donde puede tomar decisiones a su antojo, sin andar todo el tiempo pidiéndole permiso a Horacio. Los recuerdos de la vida conyugal se van mezclando con otros, de la adolescencia y niñez de Elsa, que descubre que toda su vida estuvo atada a las convenciones sociales: (…) Irena te lo festejó con risas y aplausos, como si fuera toda una aventura. Alguna que otra vez, después de esa tarde, quisiste serle fiel a tu relato y trataste de mirar a un desconocido directo a los ojos o a la boca, pero a quién ibas a engañar, no podías sostenerle la mirada a nadie sin ponerte roja, sin sentirte culpable con Horacio. Estos recuerdos, narrados en segunda persona, se irán alternando con otros capítulos narrados en tercera, en donde los lectores podremos ver con mucha precisión la vida cotidiana de Elsa.

Es un acierto de la autora construir un narrador en segunda persona que guía a Elsa en lo que debe recordar y cómo hacerlo. Este narrador imperativo funciona como una metáfora del patriarcado que sobrevuela omnipotente toda la novela. Elsa fue parte de una generación que sufrió muy duramente la opresión pero que también la reprodujo. Esas madres que formaban a sus hijas para obedecer y a sus hijos para mandar. Esta doble condición de Elsa, como víctima y reproductora de la violencia patriarcal tiene su correlato en los dos narradores elegidos por Gruppo.

Oeste habla de una mujer que, liberada del marido omnipresente, encontró la libertad, pero tan tarde en su vida que parece que ya no sabe qué hacer con ella. La novela es hija de su tiempo y dialoga con el “Ni una menos”, con una generación de mujeres que ganó las calles y que, a diferencia de Elsa, están escribiendo ellas mismas su destino.