Lecturas: El tormento más puro

Con la furia del presente

Por Laura Bertolé

El tormento más puroLa escritura de Fernanda García Lao tiene una libertad extrema y El tormento más puro no es la excepción. Libertad en el sentido de que no se restringe, no se censura. Expone los órganos narrativos hacia afuera como un animal al que se le sacó el cuero después de la cacería.

Cada cuento, de los 36 que componen El tormento más puro, es una experiencia vital, un viaje no planeado y por momentos absurdo. No es liviano, al contrario, los temas que aborda son trascendentales, medulares de la existencia. La soledad, la muerte en sus distintas formas, el desamparo, la carga erótica, lo familiar, la maternidad, el secreto, son tópicos que fluyen de un relato a otro, que los desbordan y que ponen al lector en un estado de perplejidad absoluta.

García Lao logra crear, con una prosa exacta y filosa, un apocalipsis de los vínculos. Las relaciones terminan mal, porque es el único destino posible para sus criaturas atormentadas. La herencia, la genética y el azar son cargas que los protagonistas arrastran por las páginas como piedras, que los condicionan a la fatalidad, a lo prohibido y al autoboicot.

La extensión de cada historia es perfecta, lo suficientemente larga como para desplegar la destreza poética de la autora, lo suficientemente corta como para no asfixiarnos.  Porque nada de lo que sucede es convencional, la locura siempre está ahí, en el borde, aunque a veces solo se insinúe.  Con personajes por momentos frívolos, que aceptan su humanidad sin reservas y caen, necesariamente, en el desprecio hacia sí mismos, en la perversión o en la tragedia.

Tengo la suerte de tener varios libros firmados por Lao y “Con la furia del presente” es mi dedicatoria favorita. Esa unión de palabras refiere a ella, a su escritura, a la urgencia de decir, a crear con un estilo compacto y lúcido un mundo que reemplaza al mundo. También habla de este libro que encuentra en lo cotidiano el vértigo de las emociones, la belleza del horror en exhibición permanente.