Cuestiones de oficio

Infodumping o el miedo a que el lector no entienda

Por Anahí Flores

No se desesperen en escupir la información.

Escúpanla, pero en el lugar correcto.

En la página correcta. Vayan paso a paso.

Escondan el truco. Que parezca un accidente.

Luis Mey

 

Infodumping o el miedo a que el lector no entiendaEl año pasado, gracias a una charla que tuve con Martín Castagnet, conocí el término infodumping, que hace referencia al exceso de información en una obra narrativa. Ese exceso nace, creo yo, del temor del autor a que el lector no entienda la historia por falta de información. Conocía el problema pero no tenía idea de que existiera una palabra para designarlo y, como me gustó el descubrimiento, quise compartirlo con quienes se están iniciando en la escritura.

El término viene de infodump que, según el Cambridge Dictionary, significa: the practice of giving too much information at the same time, or a piece of writing that does this. Vendría a ser esa información que el autor quiere darle al lector pero que, si termina haciéndolo de cualquier manera, no funciona.

¿Quién no leyó alguna vez una novela en la que aparecen descripciones eternas del mundo donde se desarrolla una acción, pero en concreto no pasa casi nada? Se describe el espacio pero a costa de que la trama se detenga, y al no haber acciones, la historia no avanza.

Otro caso frecuente es cuando aparece un personaje y automáticamente el escritor opta por dar un salto al pasado y hacernos un racconto de su vida. Muchas veces ese racconto es útil y aporta datos que se necesitan para el desarrollo de la historia, pero otras veces no. O, también, puede ser que sea información necesaria aunque no para darla de golpe y toda junta, sino administrada a lo largo de la historia.

Veamos otro caso: a veces, para que una historia sea verosímil, el autor debe hacer investigaciones previas y, después, quiere mostrarle al lector que detrás de su libro hay mucho trabajo. O tal vez sólo desea compartir ese conocimiento con el lector. Pero, ¿es necesario? Si para la verosimilitud de la trama lo importante es que cierto pájaro viva en una región tropical, ¿hace falta dar el nombre científico, características físicas, tipo de alimentación y demás datos? Probablemente no, o no todos.

Por último, en la ciencia ficción y la fantasía hay una tendencia marcada hacia el infodumping: como el autor tiene que construir un mundo que para el lector no es familiar, puede detenerse en largas explicaciones sobre el funcionamiento de una máquina novedosa, o sobre las nuevas leyes y convenciones de un mundo del futuro, o el estilo de vida de ciertos seres maravillosos. En definitiva, y redondeando: el infodumping está relacionado con el miedo del autor a que el lector no entienda, se pierda o tenga grandes lagunas. Es verdad que si el lector sabe poco puede sentirse frustrado y tal vez abandone la lectura, pero hay que tener en cuenta también el otro lado de la moneda: al dar información de más o mal administrada, se corre el riesgo de saturar al lector, desconectarlo de la trama, aburrirlo y, finalmente, expulsarlo de la lectura.

Para comprender mejor, veamos tres ejemplos de infodumping:

En un lejano planeta que tenía una temperatura promedio de cincuenta y dos grados, en el que era difícil encontrar agua potable y alimentos, y donde los humanos habían instalado una ciudad artificial, vivía Pedro…

¿No hubiera sido mejor comenzar por Pedro y de a poco, a medida que Pedro vaya realizando sus propias acciones, ir introduciendo los datos que sean necesarios?

Veamos otro ejemplo:

A inicios del año 2051 la ley ya mencionaba que no estaba permitido consumir la carne de elefantes de criadero por más que estuvieran en el mercado negro a un precio accesible, pues eran el principal factor de contagio de la nueva gripe que mataba en pocos días. Por eso Ximena, quien no creía en la supuesta gripe, guardó el paquete con la carne en su mochila y se puso un pañuelo en la cabeza, así nadie la molestaría. Era sabido que si llevaba un pañuelo de esa forma era porque sufría una tragedia y nadie debía molestarla, ni siquiera los agentes de control.

En la escena que acabamos de leer lo más importante es que Ximena compra algo prohibido y se disfraza para pasar desapercibida. Sin embargo, en pocas líneas se nos informan demasiadas cosas. Si bien son datos importantes, ¿no sería mejor administrarlos a lo largo de la acción? Así como fueron incorporados en el texto, resultan un bodoque difícil de digerir y es posible que en pocas líneas el lector olvide esa información. Entonces, hay que buscar una forma mejor de incluir esos datos.

Voy con un tercer y último ejemplo:

Todos los días es la misma historia, me despierto temprano porque las hadas, unas pequeñas mujeres con alas transparentes que habitan en el jardín de casa, se ponen a gritar de un árbol a otro. Estoy cansada de ellas y de su constante griterío.

La narradora de este fragmento vive en un mundo en el que habitan hadas. Para ella la convivencia con esos seres es habitual, entonces, ¿por qué explica qué son? Se nota que el autor quiere informar al lector para que no tenga dudas. Pero resulta forzado, poco natural.

Y ahora vayamos a la práctica: ¿cómo evitamos el infodumping al escribir?

  • Cuando uno está escribiendo, es mejor no pensar en esto. El infodumping suele pulirse a la hora de revisar.
  • Sugiero que, ante la duda, nos planteemos: ¿vale la pena dar esta información? ¿La historia funcionaría si no estuviera? De acuerdo a las respuestas, sabremos qué hacer. En literatura no se aplica el dicho Más vale que sobre y no que falte y sí se aplica Menos es más.
  • A veces hay que dar ciertas informaciones, claro, pero ¿en qué momento conviene hacerlo? Si la información que queremos transmitir hace falta para esa escena, está bien que la demos, pero si es para más adelante es posible que pueda esperar. Dar información antes de tiempo es, también, infodumping, ya que estamos distrayendo al lector con algo que todavía no es necesario.
  • Tengamos siempre presente que es mejor mostrar antes que explicar.
  • No tengamos pereza de corregir. El infodumping muchas veces es hijo de la inercia. Uno puso esa información de más en la etapa de escribir la primera versión y eso no representa un problema, pero luego, a la hora de pulir, no sabemos cómo corregirlo, lo dejamos para la próxima revisión, o nos queremos autoconvencer de que el lector no lo va a notar…
  • Recordemos que muchos personajes se conocen de antemano. Supongamos el caso de dos amigas de toda la vida; una no puede decirle a la otra: “Mi padre, que es el jefe de policía, vendrá a buscarnos”, porque se supone que si se conocen de toda la vida la amiga ya debería disponer de esa información.
  • Si sentimos que se nos hizo larga una descripción, que la trama no avanza y que el texto quedó aburrido hasta para nosotros que lo escribimos, probablemente haya infodumping.

A no desesperar, el infodumping es un mal que tiene cura si uno se arremanga y se pone a trabajar. Y si uno no está dispuesto a arremangarse… entonces, tal vez mejor dedicarse a otra cosa.